
Novela histórica
Subgénero narrativo propio del Romanticismo
en el siglo XIX
, pero con una gran vitalidad aún durante el siglo XX
, la novela histórica es aquella que, según György Lukács
, toma porpropósito principal ofrecer una visión verosímil de una época histórica preferiblemente lejana, de forma que aparezca unacosmovisión realista e incluso costumbrista de su sistema de valores y creencias. En este tipo de novelas han de utilizarsehechos verídicos aunque los personajes principales sean inventados. La novela histórica exige del autor una gran preparación documental y erudita, ya que de lo contrario la novela históricapasaría a ser otra cosa, una novela de aventuras
, subgénero en la que la historia se convierte solamente en un pretexto para laacción. Eso es lo que sucede, por ejemplo, en la mayor parte de las novelas de Alexandre Dumas
. Por el otroextremo, hay que distinguir también la novela histórica de la historia novelada
, de carácter casi ensayístico y en la que los hechos históricospredominan claramente sobre los hechos inventados, que es lo que ocurre por ejemplo con Hernán Pérez del Pulgar, el de lasHazañas, de Francisco Martínez de la Rosa
.
Evolución del géneroLa novela histórica sólo llega a configurarse definitivamente como género en el siglo XIX a través de la veintena de novelasdel erudito escocés Walter Scott
(1771-1832) sobre la Edad Media inglesa,la primera de las cuales fue Waverley (1818). Nace como expresión artística del nacionalismo de los románticos y de sunostalgia ante los cambios brutales en las costumbres y los valores que impone la tranformación burguesa del mundo. El pasado seconfigura así como una especie de refugio o evasión, pero, por otra parte, permite leer en el pasado una crítica a la historiadel presente, por lo que es frecuente en las novelas históricas encontrar una doble lectura o interpretación no sólo de una épocapasada, sino de la época actual. Durante el siglo XVIII, sin embargo, se escribieron novelas pseudohistóricas cuya discutibleverosimilitud, su propósito abiertamente moral y educativo y su lenguaje poco respetuoso con la época reflejada impedíaconsiderar estrictamente novelas históricas, como por ejemplo Les incas de Jean-FrançoisMarmontel
, en Francia, o El Rodrigo de Pedro de Montengón, en España. El éxito de la fórmula literaria de Walter Scott fue inmenso y su influjo se extendió con el Romanticismo
como uno de los símbolos principales de la nueva estética. Discípulos de Walter Scottfueron, en Estados Unidos, James Fenimore Cooper
(1789-1851), quien escribió El último mohicano en 1826 y continuó conotras novelas históricas. En Francia, Alfred deVigny
(1797-1863), autor de la primera novela histórica francesa, Cinq-mars (1826), y después Victor Hugó
(Nuestra Señora de París) o Alexandre Dumas
, al que importabasobre todo la amenidad de la narración en obras como Los tres mosqueteros. En Italia surgió una auténtica obra maestra del género, I promesi sposi (o Los novios editada primeramenteen 1823 y reformada después en dos entregas de 1840 y 1842), de Alessandro Manzoni
, donde se narra la vida en Milán bajo la tiránica dominaciónespañola durante el siglo XVII, aunque este argumento encubre una crítica de la dominación austriaca sobre Italia en su época. EnAlemania, Theodor Fontane
escribió su monumental Antes de la tormenta (1878). En Rusia, el romántico Alexandr Pushkin
compuso notables novelas históricas en verso y la más ortodoxa La hija delcapitán (1836). Allí se escribió también otra cima del género, la monumental Guerra y paz de Lev Tolstói
(1828-1910), epopeya de dos emperadores, Napoleón y Alejandro, dondeaparecen estrechamente entrelazados los grandes epifenómenos históricos y la intrahistoria cotidiana de cientos depersonajes. En Polonia la novela histórica fue un género muy popular; lo cultivó en el Romanticismo Józef IgnazyKrazewski
y después Aleksander Glowacki
(Faraón, en 1897) y, sobre todo el premio Nóbel Henryk Sienkiewicz
, que compuso una trilogía sobre el siglo XVIIformada por A sangre y fuego (1884) El diluvio (1886) y El señor Wolodyjowski (1888). Continuó conLos caballeros teutones (1900), ambientada en el siglo XV, y con la algo anterior y considerada su obra maestra, Quovadis? (1896) en que se evocan los comienzos del cristianismo en la Roma pagana. Los escritores realistas no se dejaron influir por el origen romántico del género y lo utilizaron, como Gustave Flaubert
, Salambô (1862) o Benito Pérez Galdós
con sus Epidodios nacionales.En el siglo XX la novela histórica tampoco decayó y sintieron predilección por el género escritores como Mika Waltari
(Sinuhé, el egipcioo Marco, el romano); Robert Graves
, (Yo, Claudio); Winston Graham
, quien compusouna docena de novelas sobre Cornualles a finales del siglo XVIII; Marguerite Yourcenar
(Memorias de Adriano); Noah Gordon, El último judío; Naguib Mahfouz
(Akenatón elhereje) y muchos otros que han cultivado el género de forma más ocasional. Puede hablarse asimismo de una novela histórica hispanoamericana que —con los precedentes de EnriqueRodríguez Larreta
(La gloria de don Ramiro, 1908) y el argentino Manuel Gálvez
— se hallarepresentada por el cubano Alejo Carpentier
(El siglo de lasluces o El reino de este mundo, entre otras), el argentino Manuel MújicaLáinezcon
Bomarzo, El unicornio y El escarabajo), el colombiano Gabriel García Márquez
El general en sulaberinto, acerca de Simón Bolívar
), el peruano Mario Vargas Llosa
(La fiesta del chivo, sobre el dictador dela República Dominicana Leónidas Trujillo
, El paraíso en la otra esquina, sobre la escritora peruana del siglo XIX Flora Tristán
) la chilena Isabel Allende
(La casa de los espíritus), etc... Una clase particular de obras dentro de la novela histórica hispanoamericana la constituye la novela de dictadores,representada por El señor presidente, del premio nobel guatemalteco Miguel Ángel Asturias
, El otoño del patriarca, de Gabriel García Márquez, Yo, elsupremo, de Augusto Roa Bastos
o La fiesta delchivo, de Mario Vargas Llosa, entre otras.
La novela histórica en EspañaFuera de la pretensión de Miguel de Cervantes
de escribiruna novela histórica sobre Bernardo del Carpio, El Bernardo, que la muerte frustró, y de las novelas pseudohistóricas deintención didáctica y moral de Pedro de Montengón
(1745-1824): El Rodrigo (acerca de la pérdida de España por los visigodos) yEudoxia, puede decirse que la primera novela histórica escrita en español fue escrita por Rafael Húmara
, Ramiro, condede Lucena la cual, aunque publicada en 1823 según noticia del bibliógrafo Paláu, no ha aparecido y puede haber sido fruto deun error, por lo que habría que dar preeminencia en ese caso a una novela anónima publicada en Filadelfia, Jicotencal,sobre la conquista de Tlaxcala por Hernán Cortés 1826
. Existía, sin embargo, una novelahistórica un poco anterior escrita en inglés por españoles emigrados: Vargas (1822), atribuida a José MaríaBlanco White
; Don Esteban y Sandoval or the Freemason (ambas de 1826), de Valentín Llanos
; o GomezArias or the Moors of the Alpujarras (1826) y 'The Castilian' (1829) de Telesforo de Trueba y Cossío
. Mucho más recordadas son las aportaciones de MarianoJosé de Larra
(1809-1837, El doncel don Enrique el Doliente) y José de Espronceda
(1808-1842, Sancho Saldaña o el castellano de Cuéllar). Con 'El señor deBembibre' (1844), de Enrique Gil y Carrasco
, donde se narran los amores de Álvaro y Beatriz sobre el telón de fondo de laextinción de la Orden del Temple y se recrea un mundo onírico y legendario. Amaya o Los vascos en el siglo VIII, delescritor carlista Francisco Navarro Villoslada
obedece igualmente a un nacionalismo típicamente romántico,mientras que las obras anteriores obedecen más bien a la nostalgia burguesa por la desaparición del pasado, vinculable alnacimiento de otros géneros del Romanticismo
como el artículo decostumbres
. Sin embargo, la novela histórica más popular fue la escrita por entregas por el fecundo literato ManuelFernández González
(1821-1888), quien, a caballo entre el Romanticismo y el Realismo, se hizo famoso por obras consagradas aun público más amante del sensacionalismo como El cocinero de Su Majestad, La muerte de Cisneros o Miguelde Mañara. El novelista del Realismo LuisColoma
sintió una especial inclinación al género, al cual ofreció las obras Pequeñeces (1891), sobre la sociedadmadrileña de la Restauración, Retratos de antaño (1895), La reina mártir (1902), El marqués de Mora(1903) y Jeromín (1909), esta última sobre don Juan deAustria
. La cima indudable de la novela histórica española la representa una larga serie de 46 novelas, los Episodiosnacionales del novelista del Realismo
Benito Pérez Galdós
, que cubren gran parte del siglo XIXextendiéndose desde la Guerra de la Independencia española hasta la Restauración y ofrecen una versión didáctica de la historiade España de ese siglo. Un periodo casi semejante, pero que hace mayor hincapié en las luchas entre liberales y carlistas y contemplado desde un puntode vista más sombrío y pesimista, es el cubierto por las Memorias de un hombre de acción de Pío Baroja
, centradas en la trayectoria de un antepasado suyo, el conspiradorEugenio de Aviraneta. También Ramón María delValle-Inclán
se aproximó al género a través de dos trilogías: La guerra carlista, compuesta por Los cruzados dela causa (1908), El resplandor de la hoguera (1909) y Gerifaltes de antaño (1909). Sobre el reinado de suaborrecida reina Isabel II compuso una segunda trilogía, El ruedo ibérico, compuesta por La corte de losmilagros (1927), Viva mi dueño (1928) y Baza de espadas, que apareció póstuma. Durante la dictadura franquista la novela histórica española se limitó de forma casi monomaniaca al tema de la Guerra civil española
. Quizá la mejor de estas obras en elbando de los vencedores sea la de Agustín de Foxá
, Madrid, de corte a checa, aunque fue más popular José MaríaGironella
con obras como Los cipreses creen en Dios, Un millón de muertos y Ha estallado la paz,entre otras. Este tema fue obsesivo incluso entre los escritores exiliados, que ofrecieron mejores muestras en este género:( Ramón J. Sender
, con su enealogía Crónica del alba,inspirada en sus propios recuerdos y otras muchas no sólo sobre historia de la guerra civil española; Arturo Barea
, con su trilogía Laforja de un rebelde, formadas por tres novelas que se desarrollan durante la infancia del autor en Madrid antes de la GuerraCivil, la Guerra de Marruecos y la Guerra Civil; Max Aub
con las seis novelas del ciclo El laberinto mágico: Campo cerrado (1943), Campo desangre, (1945), Campo abierto, (1951), Campo del moro (1963), Campo francés (1965) y Campo delos almendros (1968), o Manuel Andújar
, con su trilogía Vísperas y Lares y penares). La restauración democrática supuso una revitalización del género, que se enriqueció con una temática más diversa. Iniciaronesta corriente autores como Jesús Fernández Santos
con Extramuros (1978), Cabrera, sobre los prisionerosfranceses de la Guerra de la Independencia o El griego, sobre el famoso pintor cretense afincado en Toledo Doménikos Theotokópulos "El Greco"
, o como José Esteban
, que en El himno deRiego (1984) refleja las meditaciones del autor de la revolución española de 1820 horas antes de ser ejecutado y en LaEspaña peregrina (1988) escribe el diario de Torrijos y pasa revista a los otros emigrados liberales españoles en Londresbajo el punto de visa de José María Blanco White. José MaríaMerino
, por otra parte, escribió una trilogía de novelas históricas destinadas al público juvenil entre los años 1986 y 1989formada por El oro de los sueños, La tierra del tiempo perdido y Las lágrimas del sol, en quedesarrolla la historia del adolescente mestizo Miguel Villacel Yölotl, hijo de un compañero de Cortés y una india mexicana.Posteriormente, algunos autores se consagraron especialmente al género, como Juan Eslava Galán
, Terenci Moix
, Arturo Pérez Reverte
, Antonio Gala
o Francisco Umbral
. Incluso autores más veteranos echaron su cuarto aespadas, como Miguel Delibes
, que se acercó a la inquisición y elprotestantismo español en el siglo XVI con la novela El hereje, o Gonzalo Torrente Ballester
, que con Crónica del rey pasmado se aproximóhumorísticamente a la España del joven rey Felipe IV
.
BibliografíaLukács, György, La novela histórica, (1936). Other Languages: Danish | Dutch | English | French | Danish | Italian | Portuguese | Spanish | Swedish
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